martes, 12 de octubre de 2010

Se felizz XD

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Solo Se Felizzz con lo que tengass! y sobre todo con Dios!.

fabia Baca

12/10/10

viernes, 17 de septiembre de 2010

Solo es un Empujon!

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Quizas solo necesitemos un empujon para poder darnos cuenta hasta donde va nuestra vida.
Gracias Sofi por hacerme reflexionar como es la vida, y que debemos hacer felices tal como es.
Porque cada cosa que nos pasa buenas o malas es un complemento , una pieza mas en nuestro rompecabeza que empezamos a armar poco a poco ,pero nada podremos lograr solos sin Dios, sin su compañia dia a dia , él es el que nos da fuerzas para poder seguir , como dice el video solo son pinceladas en nuestro lienzo.


Espero que les guste .

Fabia Baca ! XD

jueves, 14 de enero de 2010

"Misión"


Continuando con el post (“Duda existencial”), les muestro algo que escribí hace algunos años atrás; para ser exactos en el 2007. Se titula “Misión” y ahí les va:


¿Quién diría que detrás de todo había una misión? Ahora veo el porqué de su sufrimiento; mejor dicho, el para qué.
Cuatro añitos, sin recursos económicos, desde Cuzco hasta Lima por la leucemia. “¿Por qué éstas cosas? No es justo”, pensaría cualquiera. Se le podría echar la culpa a Dios (siempre hay que echarle la culpa a alguien). Uno no ve los caminos de Dios hasta que pasa la tormenta.


Tan chiquita y ya cumplió una gran misión en su vida: La salvación de otros. Primero está su mamá: una mujer buena pero sin conocimientos de valores o fe. Sin duda aprendió muchas cosas; como ser fuerte, no darse por vencida, romper su indefensión aprendida (condición donde se cree que no se puede hacer nada para cambiar la realidad), luchar, aprendió a rezar, a reconocer que hay personas que ayudan y son sensibles a su dolor, que no está olvidada por los demás, ni por Dios. Con respecto a su padre y hermanos que están en Cuzco, no sé qué efectos habrán en ellos a raíz de la enfermedad; pero sin duda habrán cambios. En cuanto a la Vicky (su tía y la chica que trabaja en mi casa) ¡ni qué decir! Su expresión ha cambiado; se siente útil por ayudar a su hermana. Para empezar ni conocía a su sobrina, no sabía ni su nombre. Ella vive tantos años en Lima, que está alejada de su familia. Yo a veces la veía y pensaba: “Pobrecita, no tiene a nadie; sus años se pasan en esta casa, sirviéndonos”. Si nunca hubiese llegado a nuestro hogar, nadie hubiera ayudado a su sobrina. Fue herramienta en cierta forma para la misión. Además, también entendió que tenía que vencer su indefensión, que hay que HACER cosas para cambiar la realidad, que es POSIBLE el cambio. Se dio cuenta que nosotros la queremos y que podemos ayudarla a cargar su cruz, que no está sola.


Mi familia cambió su manera de ver a la “empleada”. No es que antes la trataran mal, al contrario…pero luego de unirse a su dolor, la ven con otros ojos. Yo…bueno, será para siempre; algo que llevaré en mi corazón. Nunca había sentido que podía ser tan útil para generar un cambio en la vida de otro. Jamás había dado una ayuda tan concreta y efectiva hacia alguien específico (dar sangre, moverme para conseguir donantes, darle apoyo a su mamá, enseñarle a rezar, y ahora motivarlas con el teatro que hago para ellas). Nunca antes una ayuda me había llenado tanto. Cuando la Vicky (digo “la” porque soy de Arequipa) me dijo: “Gracias Vane, te quiero mucho” o cuando la Viane (la mamá de Elsita) me abrazó y me dijo: “No sé cómo agradecer todo lo que ha hecho por mi hijita…quiero que sea su madrina”, entendí todo lo que había hecho. No era consciente de lo importante que fui para ellas. Yo ayudé sin pensarlo y ahora me doy cuenta de mi parte en la misión. Fue casi como si Dios me la hubiera puesto en el camino para yo hacer algo. No “tenía que”, “quise” hacerlo. Me hizo dar cuenta de las potencialidades que tenía y no había desplegado. Me autoactualicé (término que significa desplegar tus potencialidades) definitivamente.


Nicolás (un amigo que me ayudó en la realización de los teatros, en donar sangre y en ser su padrino), se sensibilizó e involucró tanto que yo creo que hasta él se sorprendió. Se acercó de nuevo a su corazón, a su capacidad de olvidarse de sí y ver al otro en su dolor. No fue indiferente, pudo por primera vez poner en práctica lo que deseaba. No se quedó en “sería bonito…”. Me impulsó a mí a actuar (cosa rara en nuestra dinámica). Desplegó sus potencialidades también y en cierta forma se acercó a Dios. Él no se ha dado cuenta, pero yo creo que ése es un encuentro con el Señor a través de otra persona: Elsita. A su vez, Nicolás jaló a sus amigos: Antonio y Jano; siempre tan indiferentes con este tipo de realidades. Son buenísimos pero no querían abrir los ojos para no ver una realidad que los obligue a comprometerse. Finalmente algo los abrieron, algo de pisar suelo tuvieron.


Todo el grupo de gente que hemos movilizado: para vencer sus temores y donar sangre; y ahora para armar un teatro para todos los niños enfermitos que acompañan a Elsita. Personas que nunca antes han ayudado, otros que sí, se unen para una misma causa. Quién sabe si este grupo puede seguir adelante para aplicarlo a diferentes lugares necesitados. Quién sabe todo lo que puede venir después… y todo por Elsita; todo empezó por ella y ahora estamos llevando alegría a varios niños más. Cuántas cosas buenas han salido de este suceso. Cuántos corazones unidos por un mismo objetivo. Cuántas oraciones levantadas en su nombre: “Por Elsita”, decían las amigas de mi mamá y la tía de Jose. Cuántas personas acercándose a Dios por ésta misma razón; dándole algo de sentido a sus vidas, sintiendo que pueden hacer la diferencia.


Sin duda, Elsita cumplió una misión valiosísima. Ya quisiera alguien poder cumplir con la mitad de su misión en la vida. Cuatro años… con sólo cuatro años logró todo lo que en estas páginas he relatado. ¿Cómo seguir pensando que no hay una razón para todo?


Vanessa Diez Canseco

03/06/07

martes, 5 de enero de 2010

De sol a sombra

Mi viaje a Punta Cana había resultado tan bien como había esperado, mis días se resumían a despertarme tarde, comer buenazo, reirme con la familia y tomar sol en la increíble playa en la cual estaba.
Eran las 4:30 pm de mi ultimo día en el resort. Tenia el plan perfecto para cerrar mi viaje con broche de oro: sentarme en la playa, pina colada en mano, riendo con las ocurrencias de Cocoliso, el exitosísimo animador del hotel,y tomando sol para terminar con el bronceado perfecto.Nada podía ser mejor, pensé: Gracias Diosito, soy muuuy feliz porque todo lo que tengo es por ti.

De repente, como en una película, una nube negrisima cubrió el cielo completamente y empezó una lluvia muy fuerte, de esas que en Lima no hay. Por supuesto, pude observar como en cuestión de segundos toda la gente de la playa, incluida mi familia, se iba a la casitas para protegerse de la lluvia (también para comer) y que esta no pudiera mojarlos.Lo único que ahora se veía eran las toallas azules mojadas.En ese momento de soledad, en el cual eramos "yo y mis circunstancias" como dijo Gasset ( ay filosofía!) decidí meterme al mar.

Estuve nadando por varios minutos, me resultaba difícil ver puesto que las grandes olas que se formaban y me cubrían, se unían a la lluvia que me esperaba en la superficie cuando quería tomar un poco de aire (suena trágico). Si me ahogaba estoy segura que no la hubiera contado porque no había gente a mi alrededor.
Pude haber sido pesimista y pensar: QUE HORRIBLE DESPEDIDA DE MIS VACACIONES, que mal cierre! ;sin embargo,pensé que lo mejor que podía hacer era agradecer a Dios por lo que me estaba pasando, porque aunque físicamente me encontraba sola, sabia dentro de mi que Dios estaba conmigo y aunque el cielo y el mar hayan tomado un melancólico color gris, sabia que mi alma estaba llena de color y alegría gracias a Jesús.

De lo que sucedió pude sacar una conclusión importante,ello suele pasar en la vida diaria: pensamos que todo en nuestra vida es perfecto, tenemos algunos problemitas pero nuestra vida esta en equilibrio y ese estado,naturalmente, nos encanta.Pero de pronto, sin avisar,llega a nuestras vidas una lluvia muy fuerte: la perdida de un ser querido, que alguien en quien confiamos nos falle, que alguien en quien tenemos puesta nuestra seguridad se aleje o deje de pronto de estar,que tengamos problemas familiares o con amigos, etc... porque la lista de problemas es muy larga pero la de la solución es corta y concisa: JESÚS y su amor.Como me dijo una amiga que quiero muchisimo, estas tormentas que nos tocaran vivir no las podemos pasar solos, es Dios con su paz, su amor y su perdón que sobrepasan todo entendimiento,quien nos ayudara en los momentos mas dificiles, lo digo por experiencia.


Y puede que, como me paso a mi, segundos después de estar bajo un cielo azul, nos encontremos en medio de una tormenta de problemas, pero lo importante es que sepamos que si Dios permite que nos pase algo así, es para que sepamos reconocer lo bueno que tenemos, y es a veces estamos tan acostumbrados a nuestra vida que no valoramos lo que tenemos,o no recordamos que lo tenemos es por El, pero lo mas importante para saber y recordar: que El es el único eterno, que no falla, que perdona y olvida...solo porque nos ama.



Sofi :)
RD 2010


domingo, 27 de diciembre de 2009

Duda existencial


Para ser sincera, escribo este post con mucho temor. Sucede que tengo una duda existencial, ya desde hace muchos años, y pensando en qué escribir hoy, se me ocurrió plasmarla. Lo que me preocupa es que no tengo nada claro aún...no tengo una respuesta, y tal vez nunca la tendré; pero de repente eso es lo que hace interesante esta reflexión, permitiendo que ustedes(lectores) puedan dar su peculiar opinión.

Mi duda se centra en las siguientes dos teorías: Por un lado, "las cosas pasan por algo; Dios nos está queriendo decir algo; Dios o una fuerza exterior manda A que es malo para luego darnos cuenta que fue para que se dé B que es bueno". Por el otro "son casualidades, accidentes, hechos que ocurren paralelamente en el tiempo, que no necesariamente implican efecto-causa; se dan simplemente sin ningún motivo atrás (A y B no son A-->B). Frecuentemente usamos ambas teorías, las mezclamos sin darnos cuenta. Decimos que no podemos culpar a Dios por lo que sucede, que es una cuestión del azar; pero al instante decimos que las cosas pasan por algo y que hay que aprender lo que nos están queriendo decir.

De tales preguntas, se desprenden muchas otras, como: ¿Dios sabe lo que hace? ¿Dios nos envía la adversidad para darnos algo bueno luego? ¿En verdad encontramos el sentido a lo sucedido o es un simple consuelo? ¿Hay un destino/misión/camino trazado? ¿Y el azar? ... (...)

Las interrogantes se hacen infinitas. Intentando hacerme entender por ustedes, voy a escribir algunas ideas que redacté en un pasado, así como también voy a plasmar algunas ideas de otros autores. Todo esto en más de un post para no abrumarlos.

En primer lugar, quiero dejarlos con un texto de San Josemaría Escrivá de Balaguer (el cual encontré en un libro de Rafael Zavala que recomiendo mucho: Aprende a ser feliz). Dice: “El niño tonto llora y patalea cuando su madre hinca un alfiler en su dedo para sacar la espina que lleva clavada; el niño discreto quizá con los ojos llenos de lágrimas, porque la carne es flaca, mira agradecido a su madre que le ha hecho sufrir un poco para evitar mayores males. Hay veces que uno no se explica por qué le pasan tantas cosas malas, y no sabe que finalmente es por su bien”.

Este texto ejemplifica muy bien la relación que podemos tener con nuestro Padre: Dios. Nosotros somos como el hijo que no entiende el por qué del dolor y tenemos dos caminos, el culpar al Padre o el encontrarle sentido al sufrimiento, confiando en que sólo Él sabe lo que es mejor (ver post “Me habla”). Particularmente, comparto esta creencia; la cual muchas veces es reforzada con las experiencias de la vida, pero muchas otras veces es cuestionada. En los siguientes post, escribiré sobre este dilema y las ideas que alguna vez pensé. Mientras tanto los dejo pensando…¿Ustedes qué opinan?

miércoles, 16 de diciembre de 2009

"Pintando más allá de la Amistad"

En una pintura,

Nos veíamos reflejadas,

todas juntas,

Riendo como extrañas.

Nadie recordó el principio

Ni el fin,

Solo pensábamos en lo que nos tocaba vivir.

Poco a poco,

Los anhelos despertaron

Y pronto en una habitación

De ilusiones, se encontraron

Volviendo nuestra vida sueño

Y nuestro sueño una realidad.

La razón no fue nuestra dueña,

Ni la lógica nuestra razón.

Nos dejamos guiar,

Por sueños y colores,

Y encontramos,

En cada nueva mañana, nuestros soles

Por qué vivir negando

Por qué vivir pensando,

Si nuestros sueños son ciegos,

Y nuestros corazones actúan sin miedos.

Clarisa y Carolina

"Me habla"

Me habla,
Me mira,
Me da aliento y sentido.
No suelo escucharlo muy seguido;
Pero cuando al fin logro distinguir
Mi voz de la Suya
Entonces siento una enorme alegría
Porque me guía.
Nadie más sabe lo que siento,
Nadie más que Él sabe el miedo que tengo.
Sólo Él me conoce a la perfección
Y sabe el camino que es la mejor opción.
Él me creó con un propósito.
En lugar de angustiarme
Porque mi plan no se cumple,
Debo confiar
En que Su plan es el mejor.
Confiar y dejarse guiar
Son las claves para realmente avanzar…


Vanessa Diez Canseco
15/12/09